Costumbre humana muy extendida que emula
a los insectos adictos a los bajos fondos, en especial los masculinos,
asaeteándolos de manera punzante hasta cocerlos, figuradamente las más de las
veces.// Juego de rasca y gana en el que necesitas una piel de la pelvis de repuesto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario